Y si das uno o dos pasos eso importa - a quién importa - hay humano reflejo en ese acto o solo es una catarsis para un alma que encierra sus más puntiagudos instintos de largas noches de soliloquio. Todo movimiento invisible trae colores unos más excitantes a los sentidos otros más mortíferos que seducen a la muerte. Y cuando encuentras la manera más atiborrada de expresar el cúmulo de sorpresas sin mayúsculas aparece siempre un dedo rojo que te apunta ácidamente a los ojos. Y es cuando la luz desaparece como un látigo y no te da tiempo de escoger tu mejor versión tu mejor rostro. Ya nadie pellizca tu inocencia perversa, ya nadie muerde tus labios con franqueza. Todo se torna oscuro profundo hay un círculo que gira con fuerza. Alguien se acerca y me grita al oído es la vorágine de la vida acaso eso importa - a quién importa - las lágrimas caen y la sangre arde en el asfalto...