Extraña carta al viento navideño.
Viento, amigo mío.
En esta ocasión, cuando vistes traje de Navidad, con su camisa y pantalón de verde y de rojo, y ese gorro que hace que bailes libre, te hago llegar un deseo que, más bien parece que me favoreciera a mí, porque te envío esta misiva, para que a su vez se la etregues a una princesa, que conozco desde hace muchos años.
Lamentablemente, desde que cambió la situación en mi país, ya no soplas, viento, con el mismo agrado ni la misma frescura de otros tiempos.
La princesa tiene que ver con aquella a la que Rubén Darío le dedicó el poema, y en uno de los versos dice:
La princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?.
Sí, viento navideño amigo, yo quiero que le hagas llegar mi mensaje de recuerdo y cariño, y que siempre ha estado en mi corazón, aun cuando el silencio y la ausencia han macerado una larga tristeza.
Llegarán a pensar que estoy fuera de la realidad, o de la configuración de los hechos que se deben abordar, pero lo hago porque no encuentro otra forma de saber de ella, y mucho menos, de acercarme y desearle felicidad en estas Navidades.
La misión es fácil porque con un solo soplo podrás comunicarte con ella, hacerle llegar mi anhelo en estos días, y regresarte con buenas nuevas antes de que termine este 2019.
No sé dónde está en estos momentos. Se fue de manera misteriosa, y cada día la busco en cualquier lugar, pero nada que aparece.
Ya para finalizar, viento navideño amigo, dejo en tu aire mi última esperanza.
Feliz Navidad a la princesa, dondequiera que se encuentra. Y a ti, viento amigo, también.
Este es el link de la convocatoria.
https://steemit.com/cartasalviento/@marcybetancourt/convocatoria-concurso-cartas-al-viento-semana-3
Que Dios nos bendiga a todos en esta Navidad.