¡Abrazos mis preciados EsteemPlanetarios!
Hoy deseo recordarnos la mayor verdad de nuestras vidas.
¡Oh!, corazones leales, espíritus valientes y puras almas de la verdad amantes.
Dad al mundo vuestro mejor tesoro y el mundo os lo devolverá con mayor logro;
dad amor, y por amor será impelido de vuestros corazones el latido con potente fuerza para salir airosos de vuestros apuros angustiosos;
tened fe y cientos de corazones tendrán fe en vuestras palabras y acciones.
_Nota: tomado de el libro "En Armonía con el Infinito", de Rodolfo Waldo Trine._