La poesía sensual está tejida con finos y delicados hilos, que dejan entrever tras el tul de las metáforas, la sugerente danza del amor. A veces sueños, a veces realidad.
y su alegre resplandor,
anunciando a los amantes
el final de las delicias.
Deja expuestos los rubores,
las miradas infinitas
y el fragor de las pasiones
en ondulantes siluetas.
Fue la luna celestina,
prodigiosa en sus favores
que embrujó con sus hechizos
a los dos enamorados.
Fresco manto es el rocío
de pieles como perladas,
amalgama de los cuerpos
descubiertos por la aurora.
Confusa es la incertidumbre
que pone fin a la cita,
que pone fin a los sueños
y entiendes que tras la noche,
¡llega abrupta la mañana!