Hoy en día se ve con mucha preocupación, la indolencia y falta de respeto que hay entre nosotros. Las redes sociales son sin duda alguna el mejor ejemplo.
Sin medir consecuencias, personas comparten imágenes de tragedias ajenas, accidentes con contenido explícito, vídeos de muertes o asesinatos en pleno acontecimiento, sin saber si estos contenidos son vistos por niños, familiares o dolientes de las personas involucradas.
La información es un derecho, eso no se puede negar, pero debe existir un poco de respeto por las personas afectadas, hay que ser humanos al momento de publicar este tipo de cosas.
Sólo pido a todas aquellas personas que se vean con la tentación de publicar estos contenidos violentos, que tengan un poco de conciencia y que miren más allá de su alrededor, todos podemos ponernos un minuto del lado de las personas afectadas para recapacitar y medir las consecuencias o daños que esto pueda causar.