Me cuesta creer como el amor puede cambiar tu vida, como es capaz de darle un giro de 180° a tu día a día, cómo y con qué facilidad te ayuda a salir de la rutina que tanto nos consume y como revive ese sentimiento de importancia, preocupación e interés hacia otra persona, la verdad es algo difícil de entender o por lo menos para mí.
¿Cómo es que para una persona tan fría, desinteresada y egoísta provocar una sonrisa en una persona puede significar tanto? Ese cambio lo empecé a notar hace ya un tiempo, quizá un año, quizás un poco más. Es inexplicable lo que siento cada vez que provoco una sonrisa en esta chica, es una sensación tan cálida que elimina por completo la frialdad que en mi habita.
Es la misma sensación que me hace querer verla todos los días, es lo que me da fuerzas para levantarme temprano a trabajar, tolerar los malos tratos de los clientes en mi trabajo, me ayuda a sobrellevar la vida en la universidad que no es nada fácil, te sientes sofocado por tantas horas de clases, tantos parciales y como si fuera poco te ves asfixiado por una crisis que poco a poco va consumiendo un país, es algo sumamente agotador y a la vez encantador, por qué? Porque sé que al final del día la volveré a ver, y las horas que paso conversando con ella tomándola de la mano y haciéndola reír me hacen muy feliz, me encanta llegar temprano y esperarla unos minutos afuera de su trabajo o visitarla por sorpresa, sé que eso le encanta.
Vivencia por: B. Landaeta