Contexto Cultural:
Los Diablos de Yare, una famosa tradición de más de un cuarto de milenio celebrada en la costa central de Venezuela, específicamente en la localidad de Yare, estado Miranda, a unos 70 kilómetros al sur de Caracas. Durante el día del Corpus Christi, esta festividad de la Iglesia Católica Romana, se conmemora la presencia de Cristo en el sacramento de la eucaristía.
Grupos de hombres, muchachos y niños, disfrazados de diablos enmascarados en procesión, desfilan escenificando criaturas monstruosas, mientras ejecutan pasos de danza retrogrados, en actitud de penitencia, al mismo tiempo que una jerarquía de la Iglesia avanza hacia ellos, llevando el Santo Sacramento. Así representan cómo el demonio y el pecado, se rinden frente al poder de la Cruz, el Santísimo Sacramento y Cristo, cómo forma de recrear el triunfo ancestral del bien sobre el mal.
Los Diablos danzantes de Corpus Christi ingresaron a la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, que aprobó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), en París, Francia en el año 2012.
Relato:
Érase una vez y mentira no es, que un caluroso día después de recorrer
los jardines humedecidos por los aspersores y sentir repentinamente el petricor propio del verano, cuando algunas gotas alcanzaron las ardientes y secas piedras de las caminerias coloniales que conducen a la entrada principal del museo, la cual estaba cerrada, así que decidieron seguir paseando por sus alrededores.
Cual película gringa, una de las puertas traseras estaba entreabierta, así que entraron, no sin antes titubear si hacerlo o no, conscientes de que estaban haciendo algo prohibido, y ya con el ademán de tonto que pone uno por si llega alguien a preguntar si no sabían que estaba cerrado, empezaron a admirar cada una de las piezas, aprovecharon la oportunidad para hacer cosas que en situaciones regulares no podrían en un museo, como tocar e incluso usar algunas piezas de la exposición.
Completamente solos, con poca e inexistente iluminación en buena parte de las galerias, se sintieron tentados a ponerse traviesos, un par de besos y la adrenalina que produce el temor a ser descubiertos, fueron suficientes para desencadenar un incontenible morbo, que casi los lleva hacer de lo incontable algo tangible, detenidos solo por la presencia de algunas cámaras, que probablemente estaban apagadas, pero al no tener la certeza de no estar siendo grabados, debieron controlarse.
Dominados los deseos carnales más básicos, tomaron una foto más con el sombrero de copa de uno de los disfraces y fue cuando esa misma oscuridad y soledad, que minutos atrás los había excitado, ahora después de escuchar un par de sonidos inexplicables, y el estar rodeados de estas figuras diabólicas, una inefable sensación empezó a invadirlos, en ese momento ya eran susceptibles a la sugestión.
La primera idea que cruzó sus mentes fue que pudieron molestar a los espíritus o entidades que podrían residir en esas representaciones. Después de estar muertos de miedo, notaron que los ruidos eran producidos por los trabajadores del museo que procedían a iniciar sus labores vespertinas. Sintiéndose muy aliviados de que solo haya sido susto, y una anécdota que recordar, no pudieron evitar sonreír y admitir que fueron presas del temor a lo desconocido… aunque de que vuelan, vuelan.
Todos los bienes de la exposición: Venezuela y su Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad son de la colección de la Fundación de la Diversidad Cultural.
Esta publicación participa en el concurso organizado por: Proyecto Venezuela, que es una iniciativa independiente que busca promover la adopción masiva de las tecnologías basadas en Blockchain en Venezuela. No dejes de seguirlos y leer su White Paper para conocerlos mejor y estar enterado de sus noticias y actividades. Además aprovecho de agradecer los regaños y sugerencia de
, importante miembro de esta comunidad, quien siempre ha sabido brindarnos de su limitado tiempo y extenso conocimiento en pro de aumentar cada día más la calidad de nuestro contenido.
Si quieres participar click aquí, y así mostrar tu todo tu talento.
Las fotos son propias, capturadas con cámara de Samsung Galaxy Xcover 3
en los espacios de PDVSA La Estancia.