¿En algún momento tuviste amigos o compañeros que nunca cumplían lo que decían? Decían que te llamarían y no lo hacían, prometían pasar luego por ti e ir a jugar y siempre lo terminaban olvidado. Luego de un tiempo, ya no les crees ni poquito. Sus palabras o compromisos no valen o no significan nada para ti. Lo mismo pasa cuando haces promesas a ti mismo y no las cumples, algunas como “comenzare a trotar por las mañanas” o “haré más ejercicios” luego de un tiempo ya no confías en ti mismo o ya no crees en ti.
fuente
Sería un gran paso tratar los compromisos contigo mismo así como si fuese con personas importantes de nuestras vidas, si por equis motivo sientes que ya no ejerces el control de tu vida, piensa en esas cosas que si dominas con facilidad, hazte promesas y cúmplelas.
fuente
puedes iniciar con promesas pequeñas, que estés muy seguro de que puedes cumplir sin ningún problema, como alimentarte o ducharte a diario, luego de que logres crear confianza en ti mismo, puedes proceder a depósitos más complicados y más valiosos, tales como romper con una relación que no te es muy favorable, fastidiar a tu bro por usar tu ropa y zapatos nuevos.