Este reto me ha mostrado que no tengo recuerdos de canciones infantiles en la edad más temprana, salvo las de Francisco Gabilondo, de quien ya hice una publicación, todas las demás las adquirí en edades entre diez y doce años, a partir de la revisión de los discos de mi padre, y estas no eran precisamente para niños, pero de eso se trata, hay canciones que son para los niños y les gustan a grandes y chicos y otras que no siendo pensadas para ellos, pueden llegar a ser de su gusto, porque la música es para todos.
Las que muestro hoy, están escondidas bajo siete llaves en mi memoria, tanto así que estoy segura de que mis hijos no me han escuchado hablar de ella. Se trata de María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández conocida como Sara Montiel.
Mi crianza fue muy rígida y muchas veces me metí en problemas por cantar canciones no aptas para el oído de mi padre, entonces en el caso de este disco, opté por mantener mi admiración a Sarita Montiel en secreto. La veía como una mujer muy linda, y es que realmente lo era, “considerada el rostro más bello del cine español” .
No tenía muy claro el contenido de sus letras, porque ni conocía la violeta, ni la idea de alguien que las vendiera, ni otro que la luciera en el ojal: eso era totalmente descontextualizado, pero intuía que algo había y alguna complicación podría traerme. Así que Sara Montiel se constituyó en ese ícono que muy en secreto guardé.
Ahora cuando reviso en las redes acerca de ella, para este post, descubro que nació un 10 de marzo, igual que yo, pero en 1928, con un nombre larguísimo María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández, que cambió por Sara Montiel, fue artista de cine, productora, cantante, adquiere la nacionalidad mejicana en el año 1951, por lo que también es muy admirada en esas tierras.
Una mujer que logró lo que se propuso en la vida, tuvo una niñez muy pobre, a los 22 años no sabía leer, ni escribir, se aprendía de memoria los parlamentos de las películas, que previamente le leían, a los 27 años ya hacía películas en Hollywood, porque era la meta que se había planteado. Ella misma describe que tuvo una vida maravillosa en la que viajó y conoció a gente ligada al arte: cine y literatura.
La participación que hace en 1958 en la película "La Violetera" donde canta un cuplé de José Padilla con el mismo nombre se hizo muy famosa y marcó una época y un estilo. ver más aquí. Sara Montiel muere a los 85 años en el año 2013. Dejando una historia de vida con significado para todos sus seguidores.
Según Heilbrun (1988)
“Lo que importa es que las vidas no sirven como modelos. Sólo las historias sirven. Y es duro construir historias en las que vivir. Solo podemos vivir en las historias que hemos leído u oído. Vivimos nuestras propias vidas a través de textos. Pueden ser leídos, cantados, experimentados electrónicamente, o pueden venir a nosotros, como los murmullos de nuestra madre, diciéndonos lo que las convenciones exigen. Cualquiera que sea su forma o su medio, esas historias nos han formado a todos nosotros; y son las que debemos usar para fabricar nuestras ficciones, nuestras narrativas”(1)
Dejo con ustedes dos videos que puedo disfrutar ahora en su interpretación y escena, de lo que en la niñez fue solo audio, valoro en esta historia la sinceridad con la que Sara Montiel afrontó su vida, la desenvoltura para ser ella misma en una sociedad dada a la manipulación mediática, la murmuración y el escarnio, ella asumió con honestidad y sin falsas poses, vivir a plenitud.
No dejen de ver esta hermosa actuación.
Como siempre tus comentarios son apreciados, espero hayas disfrutado mucho estos videos.
Referencia bibliográfica
(1)Heilbrun 1988, p. 37, Writing a Woman's Life. En Connelly D. y Clandinin, J. En: Relatos de Experiencia e Investigación narrativa. Déjame que te cuente, Ensayos sobre narrativa y educación. Editorial Laertes.
María Antonia Alejandra Vicenta Elpidia Isidora Abad Fernández