En la tranquilidad del silencio es cuando empiezan a llegar tus recuerdos, busco la manera de encontrarte, pero no puedo, se me olvida que te has ido, que ya no estas conmigo, es por eso que miro al cielo.
Hoy es un día de los que duele,
Es imposible olvidarte;
Cuesta tanto no pensarte,
tus manos tan suaves,
como seda en mis mejillas,
hoy te llora mí corazón.
En el fondo de mi alma no hay consuelo,
al mirar el cielo te recuerdo,
momentos invaden mi mente,
leves escalofríos se sienten.
Mi vida no es la misma,
desde que me dejaste las noches son más negras,
la casa más grande,
y el silencio eterno.
Siento que la vida se me va,
pasan los días y sigo esperándote;
Sin ti no queda nada.
Miro al cielo y te imagino,
soledad y desolación son mis amigos.
Tú eras todo para mí,
mi principio y mi fin,
mi religión,
mi paz.
Te marchaste,
dijiste adiós el día menos pensado,
llevándote todo mí,
¡Que injusta vida!
Es imposible callar este sentimiento,
hasta la mirada me delata,
en este mundo vivo sin sentido.
Solo me queda mirar al cielo,
revivir cada instante,
abrir el corazón,
esperar con ansias nuestro reencuentro,
cada noche en mis sueños.