Señor en este nuevo día, que comienza, te doy gracias padre, porque tu señor eres nuestra esperanza, fortaleza, sin ti nada señor, siempre esperamos que tu misericordia, sea derramada sobre todos los que acudimos a ti.
Manda a los ángeles de tu milicia celestial en nuestra ayuda, `para que nos protejan y cuiden de todo lo malo,
te lo pedimos, tu que vives y reinas por los siglos de los siglos amen.
Siempre los vamos a tener presente que ellos aunque invisibles son están con nosotros, defendiéndonos en toda hora por eso los veneramos.