Como un veneno maldito, lo prohibido mientras más lo evito, más lo necesito. Tus besos como una droga que me eleva pero me ahoga, como un abismo nos encontramos tu helada sequedad y mi ardiente deseo de ser. Pero mientras más cerca te tengo, más escalofriante se vuelve tu frialdad. Congelante tu mirada y fuego tenue mi piel...
Hasta que pasa más el tiempo y más ardientes ganas tengo de ser.
Más ardientes se vuelven mis besos, más ardientes son las ganas de tocarte.
Y tu cuerpo sede a las sensaciones de mis besos recorriendo tus lugares favoritos, una torre de fuego se mantiene inmune al frío.