Saludos Comunidad,
Hacer sesiones de fotos de manera espontánea es gratificante. Te llena mucho por el momento que disfrutas al máximo porque todo surgió de manera natural, además que ese momento lo llevas guardado en tu memoria por lo genial que fue.
Eso me pasó con Dayana, una ex-compañera de clases. Una tarde quise salir a fotografiar y la invité para tomarle fotos. Nunca había retratado a Dayana, pero siempre me llamó la atención su estilo y su personalidad. Notaba que le gustaba mucho tomarse fotos así que dije, ¿Por qué no?
Para mi sorpresa, Dayana sabía posar muy bien y es altamente fotogénica. Por lo tanto, ella como yo disfrutamos mucho esta tarde de sesión casual para liberar vibras fotográficas.
Pronto más sesiones :)