¿Quién se puede resistir ante una imagen maternal?
Ni la roca más dura que habite en un corazón, se resiste a moverse, cuando la motivación es la necesidad de una madre por sus hijos.
Muchas veces encontramos que hay madres con diversas complicaciones como el trabajo, el transporte, la falta de dinero, los alimentos escasos y la imposibilidad de dotar a sus hijos de los elementos más elementales para sus estudios.
Si logra ganar algún dinero, porque cuenta con un trabajo fijo, la angustia es grande, porque un salario no alcanza para cubrir las necesidades del hogar. Entonces toca improvisar, hacer un trabajo extra, como limpiar un apartamento de alguna persona que tiene un poco de dinero de sobra o por una eventualidad de salud.
De tal manera, que las madres, debemos dar todo nuestro esfuerzo por los hijos. Para que ellos vayan al colegio, para que disfruten aunque sea en mínima manera de alguna actividad recreativa, conforme la edad lo requiere. Ya luego, en el futuro, asumirán sus propias responsabilidades ante la vida.
Por ahora, los niños a ser niños y los padres a ser responsables.
Una madre sólo abriga amor en su corazón, por sus hijos y los hijos del mundo. Es un sentimiento irrenunciable!!!
Gracias por leer y sentir en el corazón esta reflexión