Son dudas que a mí me asaltan
Y no las puedo entender
¿Cuándo se harán realidad?
Eso quisiera saber.
Lo repite mucha gente
“Caiga quien caiga, señores;
el que sea se va a joder”.
Y yo me puse a esperar,
a ver quién iba a caer
Pues, ¡nunca cayó ninguno!
hay que ver para creer.
Otro dijo –convincente-
porque lo dijo sereno:
“Las últimas consecuencias,
hasta allí averiguaremos”.
De eso hace muchos años;
sigo esperando, veremos
¿Cuándo serán esas últimas?
¿Será ficción? o ¿creemos?
“Caiga quien caiga”; un decir.
-Porque es que nadie cayó-
Querrá decir que, por tonto;
el que sí cayó fui yo.
“Las últimas consecuencias”:
-Lo que el viento se llevó-
Y aunque lo dicen muy serios,
en un decir se quedó.
Muchos también le creímos,
al que dijo –convincente-:
“Todo el peso de la ley
se le aplicará a esa gente”.
Ya no lo sigan diciendo
-Esa ley no tiene peso-,
porque están volando alto
los que tenían que estar presos.
Las dudas a mí me quedan
de esas afirmaciones,
pero un día se aplicarán;
se harán verdad las sanciones.
Y dirán por todas partes
"¡Lo apresaron! ¡Ya cayó!"
-Lo agarraron por pendejo-
¡Cuando el culpable sea yo!