Esta es la historia de una muy querida amiga llamada Diana y su amor Andrey.
Primero quiero comentarles un poco sobre Diana antes de que conociera al amor de su vida. Conocí a Diana a través de unos familiares e inmediatamente se convirtió en mi amiga y compartimos muchos momentos agradables. Diana es Colombiana y estaba ilegal aquí en Venezuela, razón por la cual se le dificultaba conseguir trabajo pero a pesar de ello, luchaba por salir adelante.
Un día nos dijo que se iba a regresar a Colombia, las cosas en Venezuela no estaban muy bien y a ella se le hacía cada vez más difícil conseguir trabajo. Diana tenía una hermosa cabellera que siempre admiré y se vio en la obligación de cortarla y venderla, así como lo leen, para poder costear los gastos de su viaje a Colombia. Esto fue algo que nos conmovió a todos pero ella no podía rechazar la oferta que le realizó una peluquería.
Con el dinero que obtuvo por su cabellera, Diana pudo viajar a Colombia. Sin embargo, cuando regresó con su familia las cosas habían cambiado. No sentía ese calor familiar que tenía en Venezuela pero a pesar de dicha situación compartía con sus familiares a quienes tenía mucho tiempo sin ver. Continuó su vida en Colombia hasta que a través de la web conoció a quién sería el amor de su vida.
Diana mantenía el contacto con sus conocidos en Venezuela y nos comentó lo sucedido. No solo era alguien que había conocido por internet sino que se trataba de una persona que se encontraba a unos cuantos kilómetros de distancia: ¡Era mexicano! Pasaron los días y como era de esperarse: Andrey quería conocerla en persona. Eso nos asustó mucho a todos porque era un tema bastante delicado. Yo fui una de las personas que le decía que tuviera mucho cuidado porque había escuchado de muchas historias trágicas de personas que se conocían a través de este medio.
Lo que todos temíamos sucedió: Andrey se fue a Colombia a conocerla.
Ambos se conocieron personalmente, transcurrió el tiempo y creció el amor entre ellos. Tal fue este amor que Andrey estaba decidido a llevársela a México. Nosotros seguíamos asustados pero ella sabía que él era su amor verdadero y anhelaba compartir su vida con el caballero.
Así fue como partió a México a encontrarse con su amor. Iniciaron una vida juntos, sin importar lo que el resto pensara, ella confiaba en él y sabía que Dios bendeciría tal unión. Ella cada día estaba más emocionada y por supuesto ¡enamorada! Siempre nos mantenía al tanto de su relación y de los momentos increíbles que disfrutaba junto a su pareja.
Ambos compartieron sus culturas y disfrutaban ambas tradiciones.
Y justo llegó alguien a sellar ese amor. El amor que habían cultivado dio frutos: Formaron una familia.
¡Esta hermosa mexicanita llegó a alegrar aún más sus vidas!
¡Y así es como el día de hoy disfrutan cada momento en familia!
Quiero agradecer a mi amiga Diana, a quien extraño muchísimo, por permitirme compartir su historia de amor y sus fotografías a través de este medio. Esta historia es muy impactante para mí y por eso la elegí. No sabemos que puede pasar con nuestras vidas y todo ocurre por las decisiones y los riesgos que tomemos. Sí, mi amiga tuvo suerte y le agradezco a Dios por haber permitido tal unión aunque al principio tuviera mucho miedo.