El: abrió sus ojitos (como si fueran un par de huevos fritos), se quedó pensando. Seguidamente movió sus manitas y comenzó: Había una vez, un tren gigante de muchos colores y muuuuy laaaargo, donde muchos niños iban de paseo. El camino estaba rodeado de animalitos, arboles y mariposas. Los niños comían y comían golosinas. No habían monstruos, ni dragones; porque las mamas los metieron en el armario, y así fueron felices para siempre.
fin.
¡Duérmete mamá!
Amanda Reverón
Microrrelatos -2015
http://carmen06042012.blogspot.com/
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*FELICIANO CARVALLO (Pintor Venezolano 1920 -2012) / El tren de la montaña. 1991/ Óleo sobre tela