“Bajo la noche estrellada
Y el Catatumbo de fondo
En el horizonte hondo
Brilla tu luna plateada
El lago besa la orilla
Preña de espuma y de amor
Hay que ver el esplendor
De mi tierra maravilla
Y es de madre tu calor
Mi tierra del sol amada “
..de esta manera comienza un poema hecho gaita dedicado al Lago de Maracaibo…se encuentra en el occidente de Venezuela, en el estado Zulia, tiene cerca de 13.820 km², transformándose así en el más grande de Sudamérica y Latinoamérica, por su tamaño se considera como un mar interior y tiene una salida al prodigioso Mar Caribe . La Cuenca de Maracaibo es una de las zonas de mayor riqueza petrolífera. En esta área también se presenta el Relámpago de Catatumbo, fenómeno que mediante 1.176.000 relámpagos anuales, genera hasta cerca del 10% del ozono atmosférico del planeta. Las primeras crónicas del lago se remontan al 24 agosto de 1499, cuando Alonso de Ojeda, en un primer viaje, transita la costa desde el Golfo de Paria al Cabo de La Vela de Coro, cruzando frente al estrecho de Maracaibo. Continuando por la costa del golfo, al cual llamó Coquivacoa, descubrió el inmenso lago, colocándole el nombre de San Bartolomé, en honor al santo, cuyo onomástico se celebra cada 24 de agosto.
Ojeda bautizo un Lago cuya formación geológica nos lleva hasta la era del Mioceno en el cuarto periodo de la era terciaria de la formación del planeta, un Lago antiguo, amado por los indígenas que poblaban sus orillas y “descubierto” por un español absorto de su magnitud y esplendor. Años más tarde se convertiría en el Lago de Maracaibo, dada la ciudad que se fundó a su alrededor.
Del Lago ha llegado todo, los españoles, los alimentos, la cultura, la paz, las guerras, el petrolero, los fenómenos naturales, la poesías, las gaitas, las oraciones la FE...es el gran proveedor: Se sabe que Maracaibo vivió culturalmente separada del resto del país por razones geográficas e históricas, entre otras. El lago de Maracaibo la mantuvo en muchos aspectos vinculada con diferentes culturas antes que sus estados vecinos y la misma Caracas, capital de Venezuela. Así por el llegaron los libros, de países lejanos, los poetas mundiales, la arquitectura Francesa e italiana que abordaba Europa que llegaba al Puerto de Maracaibo en lo buques y Bergantines que entraban al Lago a través del Mar Caribe
El lago trajo la inspiración, la musa de los juglares de la época, fue y es inspiración constante, surgían, surgían versos cuyo argumento era el oleaje, las palmeras, el ruido, los marullos de Lago...así llego la gaita y continuo siendo musa de gaiteros de cantores de verseadores... lago hecho verbo, hecho música y canto
Las olas trajeron la FE, y un retablo pintado se transformó en fuerza creyente mariana, la más popular del país, a sus orillas llego la tablita que iluminada en Nuestra Señora de Chiquinquirá revoluciono la conducta religiosa cristiana del pueblo de Maracaibo…convirtiendo lo cotidiano en Milagroso.
La conjunción del Lago, el rio Catatumbo y la vegetación de la zona transforman todo en LUZ maravillosa esperanzadora regeneradora y generadora del asombro, el fenómeno universal relámpago del Catatumbo único en el mundo...
Los lienzos se pintaron de azul, los pintores plasmaron sus bellezas en oleos, acrílicos, cuadros imagen artística por miles y miles... en acuarela!!.. en una acuarela lacustre
Bajo la noche estrellada
Y el Catatumbo de fondo
En el horizonte hondo
Brilla tu luna plateada
El lago besa la orilla
Preña de espuma y de amor
Hay que ver el esplendor
De mi tierra maravilla
Y es de madre tu calor
Mi tierra del sol amada