Fuente

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Recuerdo que yo era el único pasajero que había abordado esa unidad coloctiva, cosa que me pareció muy extraño, veo a través del parabrisas y me percato que hay un autobús de la misma ruta cargando pasajeros para salir, en este momento me doy cuenta que tome una mala desicion, el autobús en el que decidí montarme rápidamente, comenzaría a cargar pasajeros, después que el primero saliera de la parada hacia su destino.
En ese momento pasaban muchas cosas por mi mente, sin embargo mi cuerpo no ejecutaba ninguna acción, sentía mucha pena. Me dirijo hacia el con mucha verguenza, ni siquiera lo vi a los ojos, nesecita una excusa para bajame del autobús, y le pregunto: "señor ¿usted va hacia los naranjos?" yo sabia que ese autobús se dirigía a la pedrera, el me contesta: " no, esta ruta es de la pedrera", en ese momento me sentía muy avergonzado, ni siquiera tenia el control de lo que estaba diciendo en ese momento, todo mi cuerpo se encontraba en modo de alerta, sentía mucha pena por el simple hecho de pedirle de vuelta mí pasaje.

Este plan lo había elaborado para que el chofer pensara que me equivoque, y por voluntad propia me devolviera el pasaje, yo no tenia el valor de pedírselo, pensaba que por pedicelo se generaría un conflicto.

Entre tantos pensamientos catastróficos que pasaban por mi cabeza, el segundo autobús en el que me había bajado se marcha hacia su destino, yo todavía en la parada de autobuses, hambriento, sediento, con gran desesperación y angustia, pensaba: "ahora tendre que irme caminando", ya que era inconcebible en mi mente pedir dinero para pagar el pasaje, y mucho menos pedir cola. Me encuentro caminando de un lugar a otro viendo hacia el suelo con el fin de encontrarme de manera milagrosa el pasaje para irme a mi casa, por mas que observe el suelo con mucha atención no tuve éxito.
Veo a un hombre frente a mi y comienzan los pensamientos en mi cabeza " si le pido dinero a ese señor va a pensar que soy un mendigo, que pena, mejor no lo hago".

Todo esto parece mentira o absurdo, pero fue lo que realmente viví en carne propia, y todo eso era lo que realmente pasaba por mi cabeza.
En ese momento para mi fue un autobus, y unas pocas horas de mi vida, para otras personas puede representar un matrimonio, la compra de un carro, un empleo y tantas otras cosas mas. Hay oportunidades que solo ocurren una sola vez, cada segundo que pasa no regresa jamas, son como estrellas fugases que si no las Aprovechas en su momento desaparecen rápidamente y no regresan, lo único que queda despues de perder una oportunidad es la frustración, la rabia, y el arepentimiento, cosas que luego condicionan tu vida a una desesperanza aprendida perpetua, que te impide tomar sediciones solidas en tu vida, pasan a ser como murallas que solo están en nuestra mente y limitan nuestra visión del presente.
Hoy en día me doy cuenta que perdí muchas oportunidades por estar pensando en cosas que ni siquiera sabia si pasarían o no, ni que fueramos Dios para predecir el futuro.
Hay una verdad que aprendí con el pasar del tiempo, jamás lo que nos imaginamos sera igual que lo que experimentamos, sin embargo no las pasamos planificando nuestras vida a diario basandonos en lo que pudiera ser, el futuro es incierto, no existe, el momento es aquí y ahora, es lo único que tenemos para ser y exitir.