Meow! En algunos casos nos enfermamos repentinamente y nuestros humanos no saben qué hacer o tal vez nos enfermamos y resulta que no hay un veterinario cerca, en estos casos lo primero que hay que hacer es tomar los signos vitales.
Actitud.
Muchas de nuestros humanos saben que nos pasa algo cuando nuestra rutina diaria o actitud cambia, por ello es importante prestar atención a nuestros hábitos.
La actitud es la conducta que tenemos.
Hay que observar las posturas que adoptamos mientras estamos acostados, caminando y parados. Si hay alguna dificultad para acostarnos de un lado, si no podemos caminar, si nos cuesta caminar o si hay alguna anormalidad, si hay alguna dificultad para mantenerse parado o si hay alguna anomalía o desviación en alguna articulación.
Temperamento y Estado Mental.
Es importante debido a que así nuestros humanos pueden ver si respondemos normalmente a los estímulos o si hay alguna alteración.
El temperamento es el carácter o forma de ser y el estado mental es el grado de conciencia.
En el estado de conciencia hay que ser si:
- Si estamos alerta.
- Si estamos consciente del ambiente que nos rodea.
- Si respondemos adecuadamente a los estímulos.
Además de ver si estamos en un estado normal (alerta), comatoso (inconsciente), estuporoso (estado de inconsciencia parcial), confuso (desorientado), deprimido, o hiperexcitable. Si el estado mental es normal se debe observar el temperamento:
- Equilibrado (tranquilo): no ofrece resistencia a la manipulación.
- Linfático (escasa vivacidad): no ofrece resistencia a la manipulación.
- Nervioso: posible resistencia a la manipulación por miedo (asustadizo) o nerviosismo.
Además se valorará la posible agresividad, siempre y cuando no se confunda el temperamento con agresividad. El hecho de que estemos nerviosos y no nos dejemos manipular con facilidad no significa que seamos agresivos especialmente en gatos que nos ponemos muy nerviosos cuando vamos al veterinario.
Temperatura.
La temperatura es la cuantificación del calor.
La temperatura se mide con un termómetro a nivel rectal, es algo incomodo y en casa es necesario hacerlo con la ayuda de otro humano, es decir uno que nos sostenga para no escapar o morder y otro que se encargue del termómetro.
El humano debe tomarnos de esta manera:
Para medir la temperatura primero se debe lubricar el termómetro, introduciendo cuidadosamente con movimientos rotatorios, es suficiente con introducir aproximadamente unos 3 cm del termómetro. Se debe sostener el termómetro mientras mide la temperatura para evitar que se mueva y se produzca alguna lesión.
Meow! Esta es la forma en que hay que agarrarnos, para evitar movernos y lastimarns con el termometro o morder a nuestros humanos.
Una vez que se retira el termómetro de se limpia con alcohol y se observa el resultado. La temperatura normal de un gato adulto es de entre 38 a 39 grados centígrados (en perros es de 38 a 39.5), los gatos pequeños aún no regulan su temperatura por lo cual puede salir alterado estos valores.
Frecuencia Cardiaca (pulso).
La frecuencia cardiaca es el número de latidos por minuto. Meow!
Se puede tomar colocando la palpa en la parte interior del tórax del lado izquierdo justo detrás del codo. También se puede hacer colocando el dedo índice y corazón en la parte interna del muslo en donde el muslo se une al abdomen hay un pequeño cordón donde se puede sentir a arteria femoral.
Una vez que hayas sentido los latidos, se deben contar durante 30 segundos y el resultado se multiplica por 2.
En un gato en condiciones de reposo corresponden a 140-220 latidos por minuto. En perros es de 60 a 180 latidos por minuto.
Frecuencia Respiratoria.
Meow! La frecuencia respiratoria es la cantidad de respiraciones por minuto.
Es muy sencillo de tomar solo hay que observar y contar el número de respiraciones durante un minuto, es decir la cantidad de veces que el tórax se expande. Para observar mejor el humano debe colocarse delante o detrás de nosotros.
Los valores normales en gatos son de 20 a 42 respiraciones por minuto y en perros es de 10 a 30 respiraciones por minuto.