Canela Dorada
Un día, la familia de Canelita se fue a vivir a Europa y no se la pudo llevar. Mi mamá hizo todo lo posible por encontrarle una familia a esa bella Cocker, que a pesar de ser muy tierna, a veces se ponía nerviosa y era un poco agresiva.
Canela terminó quedándose en nuestra casa. La casa, que era muy ordenada, se convirtió en un desastre rápidamente.
Al principio mordía de manera inesperada incluso cuando recibía caricias, pero poco a poco fue cambiando su actitud y relajándose más ante nuestra presencia. El proceso de adaptación duró aproximadamente dos años. Fueron dos años para que se convirtiera en la perrita que es hoy día. Si no te conoce y haces algo que no le guste o le genere desconfianza, reaccionará, pero si conoces sus límites todo está bien con ella. Particularmente conmigo ella se deja hacer muchas cosas. Es súper dócil.
La salud del Cocker
El carácter de mi perrita.
Los Cocker son cazadores, por lo que les recomiendo entrenamiento, disciplina y mucho ejercicio, porque de lo contrario pueden ser un poco tremendos y desastrosos. Yo, particularmente le lanzo mucho la pelota y la acostumbro a jugar y correr muchas veces al día, inclusive en los días lluviosos en que no podemos jugar al aire libre. Siempre hay maneras creativas de hacer que Canelita queme unas cuantas calorías y descargue su energía.
Esterilización y la madurez del perro.
Canelita ya tiene 11 años, pero es una perrita súper cariñosa y juguetona actualmente. Se adaptó muy bien a su nuevo hogar y hasta moldeó su carácter. Cambió el ánimo de todos en la casa, y es ella quien le da el toque más hogareño a nuestro apartamento. Cuando llego a mi casa me pierdo en su mirada. Tiene los ojos más tiernos y la cara de boba que más amo.
Cada vez que me recibe moviendo su colita me recuerda que el amor es infinito. Cuando esterilizamos a Canela fui su compañera toda la noche. Se sintió un poco mal cuando pasó el efecto de la anestesia pero luego le di un calmante en jarabe y todo funcionó. Me aseguré de que luego comiera y tomara agua. Eso me hizo saber que se estaba recuperando rápidamente. Después de la esterilización se puso un poquito más rellenita, por lo que debemos estar más pendientes de ejercitarla y no darle demasiada comida. Agradezco cada segundo que he pasado con mi perrita, y ella me ha ayudado a conocer una raza con la que jamás había tenido contacto. Los Cocker son sumamente carismáticos y pueden robarte el corazón rápidamente.