Esta es mi participación en el concurso de escritura creativa que organizó . Si deseas saber de que va el asunto, a través de este link te puedes enterar.
El miedo
Desde que nos mudamos para acá, el tipo la agarró conmigo. Primero me rayó el carro, después me robó la manguera de regar las matas. Esperaba a que pasara frente a su casa para meterse con mi mujer.
Yo me cambiaba de acera y salía lo más temprano posible para no encontrármelo.
Él era mucho más joven y fuerte que yo, además me habían dicho que era peligroso, que ya había apuñaleado a varios. Una vecina me dijo que estaba acostumbrado a matar. Además la policía parecía tenerle miedo.
Voy a ser sincero, yo siempre he sido cobarde, desde niño el miedo me toma por el cuello y me pone de rodillas ante el mundo.
Ese día, cuando me asomé por la ventana, lo vi frente a mi casa, sin camisa, orinando como hacen los perros para marcar su territorio.
Su voz retumbó en el barrio: “Qué salga el becerro de esta casa, para que la mami que vive con él vea lo que es un hombre de verdad”.
Tranqué la puerta, cerré los ojos, mi mujer bajó la mirada avergonzada. Entré al cuarto de los niños y luego salí; tenía la esperanza de que se hubiese ido. Pero no, estaba allí, retándome para un combate que no soñé jamás.
Me vio salir, creyó leer en mis ojos el miedo. Se puso en guardia, me acerqué haciéndole un gesto que hablaba de no querer pelear, se me abalanzó; y fue allí, cuando mi miedo de infancia se me vino al corazón, que le clavé el cuchillo la primera vez, las otras diez veces se lo clavé yo, pero la primera vez no, allí fue el miedo.
El proceso de elaboración de mis cubos