Así como lo lees, vivimos en una sociedad humillante, que critica y resalta todos tus defectos. ¿Quién dijo qué necesitas de la opinión de la sociedad para sentirte feliz contigo mismo? Muchas veces vivimos para los demás y nos olvidamos de nosotros mismos, de nuestras emociones, y pensamientos.
Las críticas destruyen, las mentiras son una puñalada de muerte y la hipocresía como el veneno. Pero así vivimos en este mundo lleno de gente tan fuera de lo real, lo verdadero. Porque es así, esa realidad está en los buenos actos, en buscar apoyo en el otro dejando el ego y el orgullo de lado. Comencemos por nosotros mismos, porque pensamos que hacemos el bien cuando somos los primeros en señalar los defectos del otro y no los nuestros a mejorar.
Sé valiente y fuerte, que faltan muchos así en el mundo. Dios te dio la vida con un sólo propósito; El que seas feliz y hacer el bien sin juzgar. Así que prepárate, porque sin tu propia fuerza y constancia no saldrás del montón. Sé único y vive tu vida como si fuera el último día.
¿A QUIÉN LE IMPORTA? :)