Saludos, amigos de steemit. Continuamos con esta serie de posts que han resultado favorecidos con la atención de unos pocos lectores, eso sí, de mucha calidad. Estoy muy agradecida por las lecturas y comentarios de
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. Han sido cálidos, han sido amables, han sido críticos e inteligentes. Gracias, gracias.
Hoy dedicaremos nuestro post un aspecto esencial para la producción de contenidos de calidad: adecuación.
Hay definiciones técnicas del término que se pueden encontrar en diversos textos sobre pragmática lingüística y comunicación, pero trataré el término de una manera más corriente. Como dije en la primera parte de esta serie, no quiero hacer cátedra.
La adecuación en este contexto puede entenderse como la forma que le damos a nuestras comunicaciones tomando en cuenta diversos aspectos de la situación comunicativa: quiénes son nuestros interlocutores, en qué contexto nos expresamos, cuál es la pertinencia de lo que decimos, cuál es la intención de nuestro mensaje, qué tan denso es el tema que tratamos, cuánta información previa compartimos con quienes nos leen o escuchan, con cuáles convenciones sociales tenemos que lidiar, entre otras (sí, comunicarse es un acto complejísimo, es todo un manejo de alta tecnología social, la ejecución de un ejercicio espiritual y un arte).
Esto quiere decir que cuando nos comunicamos adecuadamente, la forma en que construimos nuestro mensaje es apropiada para la edad y distancia social que tenemos con nuestros interlocutores; se ajusta en su tema, tono y registro al contexto del intercambio; deja clara nuestra intención comunicativa; trata el tema de acuerdo a su nivel de dificultad y a la información previa que suponemos compartida con los participantes y respeta las formas de la cortesía y las normas socioculturales para los intercambios comunicativos en el contexto de la comunicación. Cuando nuestras comunicaciones fallan, es probable que alguno de los participantes haya descuidado alguno de estos aspectos. Piensen en todas las peleas por Whatsapp o por Facebook de las que hemos sido testigos: ¿Cómo se despertaron los fuegos de la Erinias? ¿Cuál acto fallido desató las furias? Es decir, ¿quién dijo lo que no debía, o quién lo dijo como no debía, o cuando no debía? He visto amigos de toda la vida odiarse por una falla de adecuación, amores que no llegaron a ser, grupos que se disolvieron.
Comunicarse adecuadamente exige atención, tanto más en cuanto más formal es el contexto y cuanto menos inmediato es el intercambio. Cuando hablamos, mucho se resuelve con gestos, correcciones al momento, repeticiones, referencias al entorno… Cuando escribimos el asunto es totalmente distinto, y exige del productor del discurso un manejo más refinado de sus herramientas lingüísticas, así como el manejo de una cierta sobrecarga informativa que compensa la ausencia de entorno compartido. Implica también, y aquí tal vez llegamos al meollo del asunto, actuar según normas. ¿Las normas de quién?: las de la comunidad donde pretendemos comunicarnos.
En Steemit, una gran parte de la comunidad de habla española opta por hacer vida en torno a las propuestas del equipo , quienes, así como otros grupos (p.e.
, que se compromete con la promoción de venezolanos) asumen como proyecto el apoyo a ciertos segmentos del universo de usuarios impulsando, organizando y visibilizando sus actividades dentro de Steemit. El fuerte que se propone como elemento cohesionador del grupo, aparte de la lengua, es calidad. Para cuidarla, a la par que combatir vicios que dañan el prestigio de la comunidad de habla hispana, se creó el Proyecto Lince, coordinado por el equipo
(recientemente están intentado formar un Concejo en el que tal vez te interese participar). Lo interesante para este post, es reseñar el conjunto de normas dictadas por este equipo que se autodefine como grupo interesado en contrarrestar prácticas de abuso, bien sea por desconocimiento o por dolo. En términos de adecuación, las normas propuestas por
son lo más cercano al establecimiento explícito de convenciones de comunicación en un contexto social. Y como en la vida, ignorarlas e infringirlas tiene un costo. Lo que no implica que no se puedan discutir o influir. Veamos resumidamente y desde mi interpretación qué se plantea allí (pueden y recomendamos que las lean directamente del blog de
, aquí y aquí):
- Hipervincular las imágenes que usas a las páginas que alojan esas imágenes; asimismo, si la imagen es de una red social, se debe identificar explícitamente en la leyenda; por cierto que la cuenta debe ser pública (y yo agregaría como muy útil que tengas en tu lista de favoritos algunos repositorios de imágenes de uso libre. Hay muchos muy buenos).
- Si tu post es el comentario de una imagen ajena, ésta debe aparecer como imagen al iniciar el texto y, además, debe estar correctamente hipervinculada (yo agregaría que no te ahorres el señalamiento explícito de la autoría de la imagen y agradezcas, después de todo, tu texto no existiría sin su existencia).
- Algunos autores pretenden hacer pasar por servicio de información lo que es un plagio.
recomienda resolver la ambigüedad declinando el pago. Difundir material de otro gratuitamente es de buen samaritano (yo agregaría que no está demás que aclares la autoría y por qué decides difundir un texto ajeno en tu blog, en estos casos es mejor pecar por redundancia).
- Si el post que publicas en Steemit fue publicado con anterioridad en otro blog,
sugiere que aclares que ese contenido no fue creado para la plataforma y que vincules tu blog con el de Steemit (otra vez agregaríamos que no ahorres aclaratorias, vincula y dilo; un texto es valioso, su producción cuesta y, cuando ha sido trabajado con dedicación y sensibilidad, no suele agotarse en una sola publicación).
- La información citada directa o indirectamente debe estar correctamente anotada y referenciada. Esto quiere decir que, si se reproduce un texto ajeno, se deben usar las comillas y anotar su fuente, vinculada, si es digital, o anotada si es física; de igual manera debe procederse cuando se parafrasea. En caso de contenidos originados en otras redes sociales, además deben cumplir el prerrequisito de ser cuentas públicas.
- Para poder utilizar la etiqueta #photografhy, la primera imagen debe ser del autor que publica el post.
- Para que una imagen o una pieza de arte sea considerado de tu propiedad, mejor elimina dudas incluyendo imágenes que documenten el proceso de creación.
- Plagio no es solo prescindir de las comillas o de la notación de fuentes, es también copiar una secuencia de ideas o argumentos que conduzcan a una demostración (yo agregaría, ante la duda, informa, explica cómo manejarás la información y aporta al lado de la información ajena).
Y podríamos seguir. No solo porque hay mucho material que ha producido y recopilado al respecto, cosa que se agradece tanto como el hecho de que no todos sus esfuerzos sean punitivos y se dirijan a educar sobre la calidad del contenido; sino porque, efectivamente existe mucho material. No olvidar, por favor, las viejas, buenas, cálidas, hermosas bibliotecas repletas de libros con todas las palabras que los hombres quisieron dejarnos. Tesoros.
El lince vigila. Nada se le escapa. Es rápido. No puedes huir de él. Puedes vivir con el temor de las garras en tu cuello… o aprender. Aprender por amor a hacerlo bien. Por el deleite incomparable al final de la jornada:
Vean lo que he hecho.
Es mío.
Con barro lo amasé.
Con sudor lo labré.
Con templanza lo tejí.
Con mi aliento soplé en su nariz.
¿Acaso cojea un poco?
Es cierto, pero es hermoso.
Es mío.
Nos vemos en el próximo post, amigos.
Si te interesa leer la segunda parte, puedes hacerlo aquí