Hace unas semanas cambié de trabajo, esta nueva oportunidad está repleta de nuevos e interesantes retos para mí, entre ellos, el manejo de un equipo de trabajo. Me estoy estrenando como supervisora de cuentas y ha sido hasta el momento, toda una aventura.
He aprendido muchas cosas en este corto tiempo y pensándolo bien he reflexionado mucho al respecto. Muchas veces uno critica a sus jefes o a personas en cargos superiores pero, les digo, no es nada fácil… Se requiere de mucha paciencia (cosa que a veces siento que carezco) y mucha “mano izquierda”. Me he dado cuenta que cada cabeza es mundo y a pesar de que uno debe tener mucha empatía tampoco se puede volver demasiado permisivo, entonces, ¿cómo se balancea una cosa con la otra? ¿Cómo se puede medir esa línea entre ser buena gente con su equipo o ser muy débil y que no te respeten? Vaya dilema, ¿no?
Por otro lado, tampoco con esto estoy justificando a todos aquellos jefes déspotas y poco empáticos, no quiero irme a los extremos. Ante todo hay que estar conscientes que todos somos iguales, todos tenemos derecho a cometer errores porque somos humanos y que de los errores que cometemos también se pueden aprender importantes lecciones, nadie nace aprendido. Por lo tanto, nadie es menos que nadie.
Supongo que en mi caso, y en el de todas aquellas personas que se inician en un nuevo cargo, solo el tiempo y la experiencia me enseñarán cómo actuar ante todo tipo de situaciones relacionadas a manejo de personal, por mi parte iré haciendo lo mejor que pueda (y les prometo, evitaré convertirme en una ogra :p).
Mientras, continuaré aprendiendo sobre esto, y ustedes ¿Qué me aconsejan? ¡Soy toda oídos!
Un abrazo steemians <3