Aprovechando que este fin de semana se celebra el día de las madres, quise dedicarle esta publicación a una de las personas más importantes de mi vida.
Después de que han pasado ya 3 años de su partida, llega nuevamente el Día de la madre y con esto todos los recuerdos, memorias e historias que una vez compartimos. No pasa un día en que no la recuerde, pero en este día en especial, siento su ausencia más que nunca. Nuestra relación fue muy cercana y más que abuela y nieta, fuimos amigas.
Ella cuidó de mí desde que era una bebé y mi mamá debía trabajar, me acompañó en todo momento y hasta me vio en el altar. Lamentablemente, con el pasar los años, la situación se invirtió, fui yo quien cuidó de ella cuando debido a su enfermedad no podía valerse por sí misma.
En ese momento odiaba verla tan frágil y deseaba con todo mi ser que volviera a ser la persona que siempre fue... Aquella que le encantaba cocinar para toda la familia, quien siempre nos daba ánimos cuando estábamos tristes o preocupados (siempre tengo presente su famosa frase: “¡Hay que ser positivo!”), que adoraba pasear los sábados por los centros comerciales y tomarse un cafecito en la tarde. En fin, siendo feliz y disfrutando la vida. De un momento a otro todo eso ya no lo podía hacer y me daba rabia que todo hubiese cambiado, pero ahora que no está, me doy cuenta, que gracias a su enfermedad, pude pasar más tiempo con ella y disfruté de su compañía más de lo que lo hubiera hecho de haber estado sana, así que le doy gracias a Dios el haberme dado la oportunidad de haber estado junto a ella hasta el final, de haberla cuidado y retribuido un poquito todo lo que ella me dio.
Quisiera poder agradecerle una vez más por todo lo que hizo por mí y por siempre ser mi segunda mamá. Me alegra compartir esta publicación y hacerle saber al mundo lo grande que fue en mi vida y que la extraño con todo mi ser.
Mi mayor consejo para los afortunados que aún tienen la dicha de tener vivas a sus abuelitas, es que aprovechen cada día para abrazarlas, besarlas hasta más no poder y decirles cuánto las quieren, ahora que los pueden escuchar, estoy segura que sus acciones y cariño alegrarán su corazón.
Feliz día de la madre abuela Delia, siempre estarás en mi corazón.