La verdad es que no hay que ser muy brillante para darse cuenta que con el ingreso mensual de un trabajador promedio (Bs. 2.555.500), resultaría imposible estudiar en una Universidad privada en Venezuela. Si, como estudiante de la escuela de Derecho de esta Universidad, la verdad es que la educación es de muy buena calidad, además del alto grado de especialización de los profesores que allí imparten conocimiento, pero más allá de eso... cuando mis compañeros y yo nos enteramos del costo de la H/C varios de ellos dieron un suspiro y con los ojos llorosos me dijeron que no podían continuar, que necesitaban 6 meses de sueldo para poder pagar sólo la inscripción del semestre. La verdad es que mi corazón se estremeció porque entendí que esto no estaba sucediendo solo en ese momento y en esa Universidad, sino que sucedía en toda Venezuela y que los sueños de muchos jóvenes de ser profesionales y superarse como persona para poder contribuir al desarrollo de nuestra nación se habían hecho añicos, la verdad es que no tengo palabras para consolarlos y decirles que todo estará bien, solo pude decirles que algún día todo esto pasaría, que trataran de luchar lo mas que pudieran para poder seguir sus estudios, como leí en una imagen una vez: "Si no puedes volar, corre. Si no puedes correr, camina. Si no puedes caminar gatea. Pero hagas lo que hagas, nunca dejes de avanzar (Martin Luther King)". Ahora me pregunto, ¿que pensarán esos miles de jóvenes a los que les arrebataron sus sueños?, quizás muchos de ellos decidan irse del país en busca de un mejor futuro, quizás algunos de ellos decidan quedarse, quizás pocos de ellos puedan continuar sus estudios.
Ya para finalizar, como joven, estudiante, hijo y hermano que soy, sé lo que es sentirte que los mejores años de la juventud se van en la peor etapa que ha atravesado Venezuela, se lo que es estudiar prácticamente con las uñas por no tener como comprar un libro, un cuaderno o simplemente no tener para sacar copias. Sé lo que es ver a sus padres hacer todo lo humanamente posible para tratar de darte lo mejor, se lo que es ver graduar a un hermano con honores y que no consiga trabajo. Sí, muchas veces me desanimo (como estoy seguro que muchos jóvenes y no tan jóvenes lo hacen), muchas veces he sentido impotencia por las constantes mentiras que los políticos que gobiernan mi país deciden descaradamente decir en la TV, muchas veces he sentido frustración al padecer hasta 27 horas seguidas sin luz. Pero, ¿qué debería hacer, rendirme?, la verdad es que no pienso quebrantarme ante el desierto que hoy padezco, porque estoy seguro que algún día todo mi esfuerzo habrá valido la pena, tengo plena confianza en Dios y en mí, sé que puedo con esto, sé que podemos con esto y levantarnos con la frente en alto, seremos la Venezuela que siempre debimos ser, prospera, rica en carisma y humildad humana, la Venezuela que tú y yo anhelamos, estoy seguro que días de prosperidad vendrán a nuestra nación y seremos libres de la opresión que hoy nos invade, declaro que Venezuela será nación santa, prospera y bendita, ¡AMÉN!, sí, esa sonrisa que tienes en tu rostro me confirma que estamos en el mismo sentir, si puedes, tomate 5 minutos de tu tiempo y dedícaselos a bendecir a tu país.
La verdad es que mi intención no era la de extender tanto este post, pero la verdad es que necesitaba desahogarme de todas estas emociones que me invaden día a día al ver la realidad, pero que por fe sé que pasarán. Sin mas que decir, me despido cordialmente.
Atte. Un joven venezolano.