Cada persona en lo más pequeño de su corazón rocoso, posee carne, o mejor dicho, en toda la carne del corazón que han intentado volver roca, raicitas de carne quedarán.
En la maravilla de la tierra, muchas luces logran tocar la tierra.
Luces vivas con capacidad de transformar.
Los mundos espectrales se juntan, y el plano mayor toca el plano menor.
Somos insignificantes, pero estamos vivos. Y damos vida.
Cada quién posee sentimientos que emanan desde lo más profundo de la carne rocosa del corazón.
Ese lugar que cuando alguien toca, así sea un nervio, llueve sangre, y sangran sentimientos.
Es necesario ser humanos para sentir esto.
Cada quién posee un sentimiento que influye más en otros, y ese es el que te ayuda a mejorar a diario, y te muestra el camino que debes segur.
Es importante expresar ese sentimiento. Si no lo conoces, descubrelo, si lo conoces explotalo, pero para bien.
Si no te parece que sea ese tu sentimiento vivelo, y añade más de ti a él.
En el plano ancestral existen maravillas que no conocemos, porque omitimos.
Los animales poseen un alma, también, tienen vida y poseen conciencia propia sobre sus actitudes.
Pidiendo a gritos la libertad sanadora y la unión entre especies.
Una unión capaz de formar lazos de alegrías y no sólo de alimentación.
Cuándo se logra entender ésto, de que los animales y los humanos pertenecemos a una misma especie.
Conformados con sentimientos, y amor de verdad por las cualidades que se poseen.
Entendemos que somos uno en este mundo altamente peligroso, y entrelazarnos y relacionarnos para un bien común nos ayuda a fortalecer los sentimientos del mundo.