El aroma de las arepas, el sabor de los tequeños, la textura del café, la dulzura del chocolate y la sazón de su gente. Así se siente Venezuela, extraña, diversa y colorida. Pero por sobre todas las cosas, amada por muchos y dañada por todos.
Todos fuimos causa de aquel derrumbe, espero que todos seamos capaces de reconstruir lo que dañamos. Porque decir '' fuimos la causa del fin de Venezuela'', sería una pesadilla.
Animemos a nuestra alma a actuar a favor de Venezuela.
UN POEMA PARA LA CLASE DE ECOLOGÍA
Aunque quisiera haber escrito más, fue lo que salio del corazón. Igual ¡gracias por leerme!