Una vez aprendí que al mirar una estrella estaba mirando al pasado,
ya que probablemente esa luz reflejada, pertenecía a una estrella que ya se había apagado.
Hoy veo mi pasado plasmado en un par de hojas atrás,
y tal cual esa estrella; aunque haya dejado de brillar, sigue mostrándome su luz.
No hay motivo alguno para olvidar lo que fue;
no cuando esa luz iluminó tantas noches oscuras.
No hay motivo alguno para ignorar lo sucedido,
no cuando me motivó a seguir mirando a lo alto y trazó parte de mi camino.
Hoy, no temo al mirar hacia adelante,
porque sé que en mi recorrido irradiaré con plenitud.
Hoy, no temo que intenten apagarme,
porque no dejaré de brillar hasta que así lo haya decidido.
Hoy, soy una estrella nueva;
llena de luz, llena de ganas, llena de fuerzas…