No sé que hacer contigo,
estoy atormentada en este delirio,
y al empezar este escrito,
recuerdo tu antilogio.
Somos tan diferentes,
con ideas emergentes,
entre llantos constantes,
quiero que en discordia me acaricies.
Siento una infinidad de mariposas,
más cuando me besabas,
mientras me abrazabas,
sentía el calor de nuestras almas.
¿Por qué te deje ir?
¿Porque decidimos huir?
el recelo debemos de abatir,
sólo necesitamos seguir.