Entre las cosas sublimes de la vida te encuentro, te espero y te anhelo y el miedo me petrifica al darme cuenta de que nunca te has ido, no realmente, o por lo menos no como quisiera.
Cada vez que mi mente decide pasearse por el pasado entro en pánico, porque quiero alejar mi consciente de aquel lugar que tengo destinado en mi cabeza para que sea tu confinamiento. Y sé, sé muy bien que dicen que las recaídas te hacen "más fuerte", pero yo sé que tú serías más, que te convertirías en mi destrucción.
Y siento culpa, culpa de tenerte, culpa de desearte, culpa de vivir y que los remordimientos consuman mi paciencia más rápido de lo que dura un cigarrillo en las manos de cualquier desdichado.
6 años han pasado y todavía no he decidido qué hacer contigo ¿huir? ¿enfrentarte? ¿ignorarte? que alguien me diga cómo se deshace uno de un fantasma que te persigue por tanto tiempo y también me de las técnicas para alejar sus secuelas.
Llevo 6 años luchando con trastornos alimenticios y aunque he sabido recomponerme, he tenido recaídas que se llevan con ellas gran parte de mi autoestima. Pedir ayuda muchas veces no es suficiente y vivir con personas que no entienden lo que pasa en tu mente es una tortura.
Esta es mi cruz más pesada en este momento. Esta es mi parte más desnuda.

source: https://www.pinterest.com/pin/427279083367148597/