Quererla es un deporte de riesgo.
Tratar de retenerla aún peor.
Es un acto ilegal si te embriagas por ella,
porque después vienen los reportes y luego la condena.
Ella tiene fuego en sus alas, no piensen en abrazarla apretando su libertad,
porque cuando decida volar lo hará sin mirar atrás.
Y si aún estás aferrado a su fuego, no tendrás tiempo después de salir ileso.
Sólo te recomiendo admirar su vuelo.
De todos modos te olvidará si eres un tipo normal.
Nadie pudo contar la historia sonriendo, las heridas que deja arde hasta las entrañas.
No pienses en adueñarte de su piel, porque su boca sabe decir adiós de verdad, y en eso es una experta.
Si ella es así, es porque algo le pasó o alguien le enseño.
Tiene demasiado escuela.
No tienes la valla fácil para aprobar.
Si tratas de exponer tu museo acabarás mal parado. Todos los trofeos tienen su nombre registrado.
Espero entiendas.
Acabarás siempre herido si pones tu corazón al frente sin antes conocer los detalles de tus latidos.
Te deseo más que suerte si vas tras ella, pero si estás consciente del peligro, y sabes de lo que hablo, entonces iré feliz a tu velorio.