Hice un viaje hace poco que me dejó el mejor desayuno, el mejor atardecer y la mejor vista al mar. Les cuento que me mareo con una facilidad que solo basta darme unas vueltas para que me de una “yeyera” o “patatu”, esta vez no fue la excepción ya que nos fuimos a Choroni, y quien ha ido sabe que las curvas son terroficas.
En fin, despertar así, fue lo máximo, y no, no fue una posada fue hecho de mi mano y bueno un poco de ayuda para la dirección artística, que duro solo para la foto.
Empezamos bien el día, luego estuvimos todo el día en la playa y en el malecón pasamos un rato, había muchos artesanos y la mayoría son extranjeros, hippies diría yo. De verdad hacen arte y disfrutan estar ahí.
Conocí un mirador, ¡EL MIRADOR! y la mejor parte es que hay una barra arriba donde puedes tomar bebidas espirituosas o juguitos naturales, pero nunca esta de mas una guarapita de coco.
Luego volvimos al malecón y ¡TARAN!
Si te gustó, puedes reestimearlo, comentarlo o pedirme la receta de mis arepitas en forma de corazón. ¡ que estés bien!
Hasta otra oportunidad!