Heme aquí, de nuevo, esta vez a punto de dejar la pluma… aún cuando la tinta casi se agota, me queda mucho por decir.. ya mi corazón es delatador.
Lo siento, pero es un deseo, que agita y me resulta imposible mentirme… y me quede con parálisis sin hacer algo al respecto ante dicha situación.
La situación es pues…
Por aquello que por producto de la “casualidad y coincidencia” permitiesen que dos seres se uniesen siendo tan diferentes, y con personalidades relativamente similares se juntaran para que se vivieran mutuamente ¿Sólo por un agradable rato? Lo dudo…
Esa energía que recorrió en nuestra piel, que nos hizo acelerar el pulso incesante de nuestros latidos, nos hizo vibrar y sentir más hasta completarnos ¿Se agotó? Lo niego…
Lo que nació en tus pupilas, la de tu mirada, en las entrañas de tus ojos ¿Son solamente memorias? No es posible…
Palabras de mi boca, cuales semillas germinaron en la cúspide de tus sentidos, de tus suspiros, que erizaron tu piel, te dejaron sin aliento, con asombro ¿No dieron fruto? Imposible…
¿Tan frágil fué el cristal de nuestra intensidad, nuestra pasión, ese entusiasmo, esa llama formada por nosotros se agotó en nuestra piel dejando las cenizas de pocas noches?
¿Qué paso con esa mansedumbre, que nos acompañó las tardes con paz de sol y tranquilidad de lago?
Todo eso y más me resulta imposible…
Por eso quiero rehacer hazañas, hacer surgir proezas zarpas por nuevas aventuras, por más peligro, con más riesgos, quiero hacer cosas imposibles porque aún niego desgarrar lo que siento por tí…
Aún es imposible, aunque cueste, aún no muere… ¡Late!
Lo siento, pero no me dejare robar, ni amedrentar, menos retirarme, ni ceder terreno, mucho menos cuando despojé de mí aquello que te pidió acercarte, por aquello que consideré una prioridad y no una opción, porque todo aquello que es digno de merecer no llega sin alguna clase de lucha. De tal modo que me conlleva a ser por convicción ese guerrero, ese caballero cabalgando en pro de tí…
Quiero ser el que está dispuesto a ayudarte a recuperarte a tí misma, ese que está dispuesto a ser el que te devuelva a los verdes campos junto con el sol y la lluvia para que nazca el arcoíris a tu vida. Que mis melodías de guitarra sean la medicina para curarte y sanen tus heridas, a entregar tu corazón porque pertenece a las flores silvestres.
Quiero hacerte saber que no eres invisible, mi corazón te encontró, a pesar de la distancia estas cerca de mí, desde que te vi no te dejo de mirar, todavía te veo. Deseo buscarte con la misma pasión, la misma entrega, de atravesar todas y cada una de tus vicisitudes hasta superar tus defectos, tu incertidumbre, porque tu no eres un misterio para ser revelado, mucho menos a explicar, sino para deleitarse, un embriague, un tiempo de calidad y mayordomía, me complace desear.