Cuando me gradué como Profesor, recuerdo que le pedí a Dios que donde fuese a trabajar los estudiantes se portaran bien, que me pusiera donde no hubiese tanto problema con delincuencia, drogas, por los temores que se crean previos a salir al mundo laboral.
Y Dios como que entendió todo a lo contrario, me colocó a trabajar en Fe y Alegría, un movimiento de Educación popular, donde se le da la oportunidad nuevamente a los chicos y chicas que fueron excluido de un sistema regular de estudio por problemas de delincuencia, droga, mal caracter.
Luego entendí, que el mérito del educador está en educar a quienes no estén educados, (tiene lógica) luego me especialicé en un área de orientación viendo las necesidades de todas estas almas que buscaban salir de esos huecos donde el mundo los lanzó
Para el mundo no es un secreto que Venezuela está pasando por un momento crítico, cada día son más las personas que emigran de este país, y también a diario son más los que te preguntan: por qué no te has ido "si tú eres bueno", pocos entenderán que Arturo Adames ha entendido que Dios lo llamó a una misión en este país, y me pregunto: ¿en este momento tan importante te vas a ir?, si ahora es cuando hay trabajo, para esto te preparó Dios, vas a especializarte y prepararte para la batalla y cuando sea la hora de luchar ¿vas a uir?, ¡Es la hora de la Docencia!, la corona de los vencedores se ganan en esta situación, formando a los que no se quieren formar, educando al niño para que nunca piense ser delincuente, sino un profesional, dando de lo que tengo y hasta lo que no tengo por ver de nuevo cada día una sonrisa.
Seguiré acá, mientras siga viendo que los niños aún sueñan, seguiré acá, mientras vea a Padres y a Madres hacer sacrificios para que su hijo vaya al colegio, coman, compartan y salgan adelante, seguiré aquí, hasta que todo el mundo sepa que por lo menos quedan docentes luchando a pesar de los pesares, que con hambre, sacrificio, dejando situaciones puntuales en casa, van a dar la mejor clase a sus estudiantes, seguiré acá mientras tenga vida, y forme a mis sucesores (esas personas que cuando yo mueran seguirán esta misión), seguiré acá, porque si me voy como lo han hecho todos mis amigos buenos y familiares ¿Quién le reconstruye el país?, ¿Quién les prepara la sorpresa, para cuando vuelvan?, ¿Quién los abrazará en los terminales cuando lleguen?, no me voy, porque acá es donde estoy llamado a luchar, pues sino pierdo la vida por alguien, la estoy perdiendo por nada.
A punto de graduarme una gran Maestra, me dijo esta carrera de ser Docente es importante, pero con ella "por lo menos aquí en Venezuela" no serás millonario... tiempo después de graduado que comencé a ejercer, vi nuevamente a mi gran Maestra un poco ya mayor, desgastada por la vida, y le dije: "Tenía Razón no me volví millonario, sino que me volví multimillonario con esto de la Docencia, ¿sabe por qué?, porque descubrí que en mí salón de clase, hay infinidades de joyas preciosas que día a día saco brillo, y juntas hacen mi tesoro... ella me sonrió con los ojitos medio aguaditos, y me dijo tu fuiste una gran joya que hoy brillas para el mundo.
Señoras y Señores no insistan, ¡No me voy de Venezuela!, volveremos hacer el mejor País, y yo estaré aquí cuando eso pase, y los estaré esperando.
Texto: Arturo Adames