Karma
Siempre te atraviesa
te descubre
te regenera.
Siempre te besa mientras duermes, te choca contra la pared y te hace el amor.
Te sube la falda sobre la mesa, juega con tu cuello y sus labios contándote los lunares. Te da poder sobre el mundo, llegas a odiar amarlo tan fuerte como para permitirle romperte la piel.
Fotografía tomada desde mi Alcatel A30
Lo miras a los ojos, lo retas, le demuestras que contigo no podrá, pero es demasiado tarde, ya llegó arrastrando tus miedos, tus incoherencias, se instaló para quitarte la capa y dejarte desnuda a orillas del río.
Se sienta frente a ti, observa tus curvas que descubren que has comido mucho y bebido aún más.
Se levanta, posa sus labios cerca de los tuyos y te derrumba los prejuicios, es adictiva la sensación de ser tan tú frente a él. Una especie de energía a la que le tienes miedo, hasta que te haces responsable de que te debes escapar con ella, hasta que tienes certeza que no quieres evitarlo, que tu lo creaste… Para casi nada es tarde, menos para la incertidumbre, luego quién diablos quiere regresar de eso. Sería un pecado mortal insistir o resistir.
Termine dándole gracias al karma por golpearme, por aparecer, por reconocerme.
(Texto escrito por mí, para mí blog https://curvascongenitas.blogspot.com)