También las palabras hieren...
A veces llegamos a decir palabras las cuales pueden herir más que un golpe, porque son palabras hirientes, son palabras que salen de la persona que quieres, la que jamas te haría daño, de la persona que darías la vida. Podemos tener un coraje atorado, pero siempre se piensa con la cabeza fría y así evitamos herir el alma.