Hace unos días me encontré un trébol de cuatro hojas, siempre he querido uno. Hay personas que dicen que son de buena suerte, otras dicen que son pura superstición. No importa lo que fuera, siempre quise encontrar uno.
Me habían regalado varios, pero no era lo mismo. Yo quería sentir esa "felicidad" de haberlo encontrado yo misma.
El punto es que una tarde, sentada en el patio de mi oficina, algo me llamó la atención de inmediato, y adivinen que era... Un trébol de cuatro hojas, AL FIN, después de tanto tiempo queriendo encontrar uno. En ese momento me di cuenta que así son todas las cosas en la vida, que sin buscar, puedes encontrar, siempre que estés dispuesto a recibir, y ver lo que la vida te va presentando.
Si tienes una idea, un pensamiento, una meta o un sueño, siempre presente en tu mente, el universo te lo dará cuando menos lo esperas.
Quizás piensas que esperaste mucho, pero la verdad es que todo llega en el momento justo.