La pregunta puede parecer ridícula a primera vista, pero no lo es. En un mundo como el nuestro, donde una sociedad que se va desarrollando establece más y más normas; los comportamientos están signados por la idiosincrasia y las normas sociales se arraigan en nosotros, menos libres somos para expresarnos.
Un ejemplo simple pero eficaz es sonreír cuando se está solo en público. Si recuerda o piensa en algo gracioso (y todos lo hacemos), es natural que sonría, independientemente de si está solo o no. Sin embargo, si sonríe mientras está "solo" en el transporte público, muchas personas lo ven como si estuviera loco, porque está rompiendo el comportamiento socialmente deseable, de ser serio cuando está "solo" en público.
Todos nosotros tenemos muchos sentimientos, deseos y opiniones que no podemos expresar. Con demasiada frecuencia, no vamos a donde deseamos, no hacemos lo que queremos, no decimos lo que queremos decir, no mostramos cómo nos sentimos, no pasamos tiempo con quien nos gusta. A medida que más y más necesidades y sentimientos se estancan dentro de nosotros en lugar de ser liberados, estamos cayendo en la ansiedad social, la depresión, la ira y el comportamiento desviado. ¿Esto es vida? ¿Es eso lo que realmente somos? ¿Vivimos nuestras vidas o nuestras vidas pasan mientras estamos haciendo otra cosa?
Necesitamos comenzar a vivir, vivir libres, como realmente somos. Crear, expresar, dejar ir; disfrutar la vida. Tenemos que asumir la responsabilidad de lo que sentimos. Tenemos que enfrentar nuestros miedos, romper las normas sociales cuando sea necesario. No debemos temer cómo otras personas nos ven. No vinimos a este mundo para encajar, vinimos aquí para destacar. Somos individuos únicos, llenos de adorables defectos, y es normal que algunas personas nos quieran, mientras que otras no. Si le gustamos a todos, entonces algo está mal allí. Uno de los rasgos comunes que se encuentran en las personas felices es que muestran compasión y amor por sí mismos, muy a pesar de sus defectos e imperfecciones.
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