La economía del venezolano
Desde muy pequeños a la mayoría de nosotros nos forman para ser hombres y mujeres de bien, hombres trabajadores, donde el éxito de la vida consiste en tener un buen carro, una buena casa y un buen trabajo y nos amoldamos a ese paradigma.
Venezuela fue un país en algún momento capitalista. Era reconocido a nivel mundial por su riqueza y por su enorme capacidad en recursos naturales.
Teníamos el oro, la plata, el diamante, teníamos hierro, aluminio y sobre todo teníamos PETRÓLEO.
Desde una perspectiva muy personal yo, Benayet, también quería ser parte de ese paradigma, ese modelo donde trabajar en una buena empresa, quizás alguna transnacional aseguraba tu futuro y el de tu familia. Para eso me forme.
Lastimosamente, con el pasar de los años y el pasar de los gobernantes, mi país pasó por un período de transición. Donde un nuevo modelo de gobierno hacía promesas utópicas, el SOCIALISMO. Aclarando nuevamente que esta perspectiva es muy personal, el socialismo logró romper con ese paradigma de “éxito en la vida” donde ahora lograr ese éxito es “tener que comer mañana”.
Y en eso nos convertimos.
Yo por mi parte, logré conseguir trabajo, me formé, me preparé y corrí con la suerte de entrar en una empresa donde puedo ejercer mi carrera, logré un hito importante ¡y vaya que me gusta lo que hago!. Sin embargo con esta economía, todo el esfuerzo y esmero se ve desmotivado por la situación ¿y se preguntarán por qué?
En otros países el trabajador promedio genera lo que aquí llamamos un sueldo mínimo nacional al mes, ese sueldo es lo mínimo que por ley puede ganar una persona por hora, por día o por mes de trabajo. Ese sueldo mínimo les alcanza para satisfacer sus necesidades, vestido, alimentación, servicios y arriendo.
Como Inspector de calidad de procesos, que es a lo que me dedico para los que no han leído mi Introducción a Steemit, genero actualmente tres sueldos mínimos al mes. ¿Se imaginan a un peruano ganando 2550 soles por mes, a un argentino ganando 28500 pesos argentinos por mes o a un español ganando. 2450 euros al mes? !Seria genial¡.
Pues lastimosamente en Venezuela ese no es el caso, tres sueldos mínimos al mes por la superinflación que sufre este país no alcanzan para “vivir” quince días.
Me disculpo por tan extenso preámbulo, pero considero necesario brindarles algo de contexto a los que leen este post.
El punto retorcido de este asunto es que un venezolano promedio sobrevive, usando el dólar como referencia, con cuatro (4) dólares al mes. (Sí, eso es un sueldo mínimo nacional en este país) y un profesional, algún licenciado o ingeniero, con mucha suerte llega a ganar un máximo de quince (15) dólares al mes (y estoy exagerando). ¡Un completo absurdo!.
Y entramos en la disyuntiva de pensar “¿Para esto estudiamos, para estos no formamos?”. Es curioso, por no decir que es triste.
En esta situación nos encontramos los profesionales de este país, con ese falso sentimiento de estabilidad, pensando si el amor a nuestra carrera y el calor de nuestro hogar valen lo suficiente como para sacrificar nuestro futuro y no emigrar. Aquí estamos muchos jóvenes buscando alternativas para generar ingresos y no ser arrastrados por la marea.
Aquí estamos, aquí sobrevivimos.
En esta vida corta de tiempo, debemos hacer bien nuestras elecciones, nuestro tiempo se acaba. Jóvenes profesionales, no nos rindamos.
aprovechemos nuestro tiempo en Steemit donde, por lo menos en mi humilde opinión, podemos desahogarnos y solventar parte de nuestra situación.
Me despido con una frase que rompe ese paradigma material sobre “el éxito de la vida”.
“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar ❤”.
-Benayet Franco.