No soy muy cafecera, sin embargo, ultimamente he sentido la necesidad de tomarme por las tardes una taza de café.
Antes sólo acudía a la cafeína a la hora de estudiar para exámenes, tomaba café por las noches para quedarme hasta tarde estudiando. Al final le agarré el gusto... tomarme un buen café con poca azúcar para apreciar su sabor y aroma...
Y he aprendido de esa manera a percibir la vida y lo que me rodea, con el simple hecho de disfrutar y apreciar la esencia de cosas.