La Partida
Lo vimos salir y por eso sabíamos que se iba,
Ese fue el día de su partida,
Mas no hubo regreso se marchó cansado,
Nadie podía imaginar su derrotado ser,
Ni lo que sintió al dar los pasos que lo alejaron de aquel lugar,
Llevaba dos años más encima y un cumulo de experiencias vividas,
Sus ojos lagrimearon y su gemido absorbió el puro aire,
El verde quedaba atrás y el brillante sol no lo dejo un momento.
Carlos Eduardo Bolívar Sosa, 1996 Edo. Bolívar Venezuela.