Cuanto fuego puede soportar una cama, cuando dos cuerpos se encuentran en medio de una batalla campal, con el deseo de devorarse el uno al otro. Intentando extinguir el incendio que cada uno lleva en su interior y saciar la sed que se desborda con cada gota de sudor.
Foto tomada con camara Canon EOS
Sujetas mi cuerpo y te aferras a él para no dejarme ir, éste momento del espacio que transcurre es sólo para ti y para mi. Detienes el tiempo con tu mirada penetrando cualquier barrera que intento crear, para frenar estas ansias que desean que me tomes, con temor a que no me sueltes por ser esto algo fugaz.
Tu boca se acerca y tu respiración me acelera, siento el fuego que me quema, cual llama me incendia por dentro y hace que mi cuerpo explote cuando te ve. Deslizas tus manos sobre el templo de mi cuerpo y extasiado de sudor te descontrolo hasta los pensamientos.
Tu lengua también quiere formar parte de este encuentro, humedeciendo el camino que te lleva a explorar cada centímetro de mi cuerpo, te sumerges en mi, navegando entre mis puertos.
Escucho los gemidos de mi voz reprimiendo los gritos de este cuerpo que te clama a todo pulmón, en medio de todo este choque tu fragancia se adueña de mi olfato impregnando mi cuerpo con tu olor, dejando recuerdos que con el paso del tiempo se van tatuando en el corazón.
Una experiencia ha sido este espacio entre tu y yo mi querido lector, espero que con el pasar de los años puedas amar a todo pulmón, explorando cada parte de tu cuerpo descubriendo los cinco sentidos de tu templo, entregándolos a los brazos de alguien que con solo al verlo te sobresalte el corazón.
Escrito por Cinthya Karina Mendez Ferrer
Foto tomada con camara Canon EOS