SOLEDAD
"Les quiero hablar de Soledad, mi amiga, está aquí junto a mi, con el tiempo he aprendido que no debemos hablar mal del ausente así que aprovecho su presencia y aunque creo que no le agradará, igual lo haré.
Soledad, Soledad, Ay Soledad!
Mi eterna compañera de viaje...hemos recorrido muchos kilómetros juntas, compartido muchísimos momentos, unos muy felices, otros no tanto, pero hoy he decidido confesarles algo...
Saben que? No siempre me ha gustado su compañía, en realidad he intentado en muchas oportunidades alejarme de ella porque a veces se convierte en una compañera insoportable!
Incomoda, absorbente...y por sobre todo implacable, me recuerda constantemente los errores cometidos, las heridas recibidas por parte de las personas que decían amarme y de las que se suponía debieron hacerlo, las promesas hechas jamás cumplidas y un sin fin de cosas que hicieron de mi la persona que soy.
En las noches más oscuras cuando necesité un abrazo de esos que te llenan el corazón, que te ayudan a sobrellevar la carga para poder seguir adelante, solo pude verla a ella, sentada, allí, a mi lado...mirándome...con esa sonrisa irónica que la caracteriza dibujada en sus labios.
Soledad, Soledad Ay Soledad! Porqué eres así? Porqué eres tan cruel conmigo? A veces creo que disfrutas al hacerme sufrir, acaso sientes algún tipo de retorcida satisfacción haciéndome invisible para el mundo, tanto, que a veces ni yo misma puedo encontrarme. Porque eres tan dura sí nunca te hice daño?
No dirás nada para defenderte lo sé, cuando deberías hablar no lo haces.
Aún sabiendo todo esto se que
que jamás podré alejarme de ti, serás mi compañera hasta el fin de mis días, seremos amigas para siempre y con el pasar de los años solo tu estarás a mi lado, debo que reconocer que tienes muchas virtudes pero no son superiores a tus defectos, tengo que aceptarte tal y como eres, para eso son las amigas!.
Autor: Claudia S. Arcamone A.