Hola, hola mis apreciados lectores.
Sonará muy loco encontrarse con un título cómo este, pero ya va, ya les cuento el por qué. Hace par de años mientras revisaba mi twitter, en una cuenta de esas de curiosidades, llamó mi atención algo que, ciertamente lo vi tan loco, que me hizo investigar más acerca de ello, aquí les cuento.
Existen en nuestro vocabulario palabras que usamos, de manera frecuente o no, que nunca nos detenemos a ver su etimología. Eso sucede con la palabra "testificar", siendo esta muy inusual. El hecho es que, en la época Romana, cuando estos juraban decir la verdad, se apretaban los testículos con la mano derecha. De esta costumbre, surge esa palabra. Esto mucho antes de que existiese una biblia donde descansara el juramento.
¡Si! Así tal cual cómo esa imagen, quedé yo cuando leí eso.
Podría parecer un chiste, pero no lo es. Existen muchas versiones acerca de esta palabra, lo cierto es que es relacionada directamente con los "testículos", cuya palabra proviene del compuesto "testis (de testigo)" y "culus, usado cómo un diminutivo".
Hay una anécdota que vale la pena contar, y es que por mucho tiempo (hablamos de siglos), al finalizar un cónclave, cuando ya se había fijado a un cardenal que ocuparía el lugar del Santo Padre, se realizaba una prueba de mucho rigor: otro cardenal debía tocarle, con la mano, los genitales al que sería el futuro Papa para atestiguar frente a todos los funcionarios religiosos presentes que era un hombre, con intención de evadir la posibilidad de elegir a una mujer que estuviese disfrazada. ¡SI!, ¡así de paranóicos y machistas eran!
¿Por qué precisamente agarrase los testículos y no la cabeza, o simplemente poner la mano en el corazón?
Relatan los hechos que había que agarrarse estos puesto a que era lo que se podía llegar a perder en caso de que la declaración sea falsa. (¡Uhhhh! Doloroso no?). Esta forma de atestiguar únicamente se realizaba entre iguales o superiores de jerarquías o clases sociales, pero nunca con inferiores. Esa era su máxima palabra de honor.
¿Qué hubiese pasado si fuese una mujer la que sirva de testigo?
Era humanamente imposible. En aquellos años, la mujer no tenía ni el más mínimo derecho de ingresar al juzgado, presenciar juicios, mucho menos participar en alguna opinión política. ¡Muchísimo menos! iba a ser tomada en cuenta para salvarle el pellejo a algún acusado.
¿Sorprendente no? Yo también me sorprendí al saber todo esto, jajaja.
Y bien chicos, ¿se atreverían a jurar en vano?. Y díganme chicas, ¿quisieran que esto se aplicara en la actualidad con ciertos hombres? Jajaja. Gracias por dedicar parte de su tiempo leyendo estas líneas mis queridos steemians.
¡Hasta un nuevo post!