La sexta plenaria de la Plataforma Intergubernamental en Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (Ipbes) termina el 24 de marzo. Y mientras los más de 750 participantes internacionales se van de Medellín después de una semana de debates, al mundo le quedan cuatro reportes que dan cuenta de la pérdida de biodiversidad de cada continente.
La evidencia contrastada entre científicos y aprobada por delegaciones de los 128 gobiernos participantes, no es positiva. Datos sobre deforestación, pérdida de especies, transformación de ecosistemas e impactos económicos, ilustran un panorama desalentador que confirma que el planeta está cada vez más destruido.
Los reportes, sin embargo, sugieren asuntos claves para la toma de decisiones políticas y significan una oportunidad para que los gobernantes de cada rincón del globo sepan cómo actuar para cambiar el rumbo actual.
El científico Jake Rice coordinó el reporte y explicó que el continente es responsable de un cuarto del daño medioambiental total del planeta. "Estamos aprovechando la naturaleza a una velocidad que esta no puede reemplazarse", aseguró.
La contribución de la naturaleza terrestre en la región está estimada al año en 24,3 trillones de dólares. Solo los habitantes de Brasil reciben anualmente 6,8 trillones por servicios ecosistémicos naturales. Por lo mismo, la proyección de la pérdida de diversidad biológica en América es preocupante.