¡Anímate y cambia la vida de un ser vivo que lo necesita!
¡Hey, tú!
¡Sí, tú!
¡ADOPTA!
Hoy me dirijo a ustedes para contarles cómo la adopción de una mascota puede cambiar tu vida y la de nuestro amiguito de cuatro patas.
Hace 8 meses apareció una gatita en los alrededores de mi hogar, muy peluda y algo sucia. En lugar de hacerme la indiferente, decidí acercarme. Al verla tan pequeña y desprotegida supe que debía brindarle mi ayuda. Fue abandonada en una caja, desechada como si de basura de tratara, esto me causó gran tristeza.
Desde mi infancia, he sentido un gran aprecio por los animales. Sin embargo, he llegado a tener una conexión más fuerte con los gatos. Me parecen muy interesantes, cada uno con su distinta personalidad, unos demuestran más amor que otros, les encanta dormir y son muy juguetones.
Poco a poco van descubriendo sus habilidades para saltar y trepar, me encanta verlos explorar: ¡Son animales muy curiosos!
Mis padres apoyaron mi decisión de adoptarla y tenerla en nuestra casa. De inmediato busqué un lugar para ella y comencé a decidir qué nombre colocarle. Mi madre me ayudó a seleccionar uno y desde ese día la alegría de la casa se llama: KITTY. La llevamos al veterinario para que revisara su estado de salud y de esta forma, asegurarnos de que estuviera bien.
Kitty se ha encargado de hacer nuestros días más agradables, siempre está ahí con nosotros, es muy cariñosa y educada. Se ha robado el corazón de todos nosotros con sus travesuras y ocurrencias.