¡Saludos, steemians! Hoy les hablaré sobre ciertas herramientas digitales que resultan muy convenientes al momento de editar textos.
Los editores ortotipográficos tenemos un conocimiento que hemos adquirido a través del estudio y la experiencia. Sin embargo, debemos asesorarnos de forma constante ante las innovaciones y los nuevos usos del lenguaje, por lo que apoyarnos en herramientas digitales suele ser muy ventajoso a la hora de corregir textos.
Si corregimos textos en inglés, las siguientes herramientas son de mucha ayuda:
Grammarly
Es una aplicación para Google Chrome que detecta de manera automática errores ortográficos en inglés. Simplemente se coloca el texto en la app y esta mostrará dos tipos de errores: Advanced issues, los cuales son errores de estilo (por ejemplo, señala si se escribe en voz pasiva, si se coloca una preposición al final de la oración, o si se escribe una palabra de uso común que puede reemplazarse por otra; así como proporciona sinónimos para evitar la repetición de la misma palabra varias veces en un párrafo). Y están los Critical issues, estos son errores ortográficos que deben ser corregidos de forma urgente: errores de tipeo, una palabra que no existe en el diccionario, un error gramatical, etc.
Asimismo, la aplicación detecta si hay plagio en el texto. Google ofrece una extensión para Google Chrome que corrige tus textos de forma automática cuando escribas en redes sociales y en la web. Puedes utilizar el servicio de forma gratuita o paga, aunque con esta última se detectan muchos más errores; en cambio, la gratuita los muestra de forma limitada.
Traductor de DeepL
Yo diría que, actualmente, DeepL es el mejor traductor gratuito que existe. Desarrollado en Alemania, tiene la particularidad de poseer inteligencia artificial, y no traduce de forma literal las palabras, sino toma en cuenta el contexto y el uso de las palabras de acuerdo a la situación. La forma de utilizarlo es extremadamente fácil, ya que se puede colocar desde una oración hasta un artículo con gran cantidad de párrafos en la casilla que dice Translate from any language (donde puedes escoger español, inglés, alemán, francés, italiano, neerlandés y polaco) y automáticamente traduce en cualquiera de los idiomas anteriormente mencionados, según la elección del usuario.
No conforme con esto, al hacer clic sobre una palabra determinada, debajo de la casilla de traducción te mostrará el significado de la palabra según el diccionario Linguee, así como varios ejemplos de su uso.
Al momento de asesorarnos sobre las normas y los nuevos usos del lenguaje en el idioma español, recomiendo ampliamente:
Fundéu BBVA
La Fundación del Español Urgente fue creada por el Departamento de Español Urgente de la agencia EFE, en Madrid, en acuerdo con el banco BBVA. Su propósito es servir de ayuda para la redacción de textos en medios de comunicación, ya que en la actualidad surgen nuevas palabras y términos de forma constante, sobre todo con el uso de las redes sociales. Esta fundación está asesorada por la Real Academia Española, y se renueva de forma permanente. Mi experiencia con Fundéu ha sido maravillosa: siempre que se me presenta una duda, la busco en la página web y me brinda la respuesta que necesito. Recomiendo su consulta de forma recurrente, ya que esta fundación siempre busca mantenerse al día en el uso del español, y con las redes sociales estos cambios se han acelerado de forma exponencial.
Diccionario de la lengua española de la RAE
No podía dejar de lado a la Real Academia Española, la Biblia de los editores. Puedes consultar el Diccionario de la lengua española de la RAE en su página web, y de este modo asesorarte sobre las normas del idioma y el uso correcto de las palabras (a pesar de que estemos en desacuerdo en muchas cosas). Por ejemplo, soy defensora de mantener la diferencia entre "solo" y "sólo", ya que existe una ambigüedad entre el adjetivo y el adverbio. No es lo mismo "Voy a comer solo una galleta" (refiriéndose a que comerá en soledad), que "Voy a comer sólo una galleta" (comerá una galleta únicamente). La RAE había decidido eliminar la tilde en el caso del adverbio, pero finalmente reconocieron que fue un error. Esto se debe a que, al final, quienes determinan el uso de la lengua son los hablantes, no una institución.
Finalmente, no podemos olvidar que estas herramientas son solo eso: herramientas. Un apoyo para los escritores y quienes los editan. No son infalibles, y depende de nuestro conocimiento darles el uso correcto y aplicarlas como se debe, por lo que no podemos depender totalmente de ellas.