“Si vives sin un gran objetivo, no tienes una filosofía de vida coherente. ¿Y por qué es importante tener una filosofía tal? Porque si no la tienes, corres el riesgo de malvivir –de que, a pesar de todo lo que hagas, a pesar de todas las cosas placenteras de las que disfrutes, acabes viviendo una mala vida.”William B. Irvine
Una de las cosas que logró captar mi atención en el marco anterior, fue el “gran objetivo” , hice una introspección y llegué a la conclusión de que el objetivo tenía que llenar mi felicidad completa, porque si se habla de un objetivo real o abstracto, como obtener un carro, un teléfono, una casa, un título universitario, un viaje soñado… luego de ese logro, ¿Qué haces? Luego de llegar a la cima, ¿Qué te queda?, ¿el objetivo que lograste te mantendrá lleno para la vida restante? , llegué a la sumisa conclusión de creer que no es el logro, sino como lleves las cosas después de llegar al éxito, y pensé que la mejor manera era pensar en la palabra felicidad ¿Era una buena idea dedicar mi vida a ser feliz? , en ese momento divagué profundamente y no pude sacar provecho a una definición para felicidad, entendí que para muchos, la palabra felicidad tornaba a un vocablo que es fácil de pronunciar y sobretodo “aparentar serlo”.
Felicidad, ¿Qué tendrá esa palabra que ocasiona dolores de cabeza?, Es muy complejo pensar sobre la felicidad porque es un término con demasiados significados, yo le daré el mío, y será el hecho de no ser definición sino acción. Pensé en que tal vez, la sociedad intenta llenarnos de palabras disfrazadas sobre lo que es, pero el factor problema sobre esta palabra, radica en que las culturas influyen (quieras o no) Todos, absolutamente TODOS seguimos esquemas sociales, esos esquemas sociales nos hacen creer de forma errónea o no, lo que queremos percibir de la sociedad, por tanto, intentamos confundir dos polaridades que van enlazadas y es el ser feliz en tu vida (experiencia) y el ser feliz con tu vida, (recuerdo) parecen ser lo mismo, sin embargo, no lo es.
Para esto tendremos varios tipos de SELF (yo), entre estos tenemos el “yo” experimentador: que es el que está cognoscitivamente en el presente, procurando que cada momento sea excepcional sin importar qué, en el que siempre estará aparentando y evitando el dolor, y el “yo" recordador: que está memorísticamente aprendiendo del pasado, siendo estos recuerdos de experiencias ya ocurridas,evalúa los recuerdos tanto negativos como positivos.
Retornamos nuevamente…
¿Es una buena idea dedicar mi vida a ser feliz?
Sí, ya que el “yo” experimentador conduce al “yo” del recuerdo, sí los invito a ser felices. A comerse ese helado que les provocó, a peinarte y vestirte como quieras, recorrer una calle en plena madrugada, a escaparte por las noches, te invito a todo lo que te haga feliz, pero sé feliz de verdad, las personas creen que la felicidad es no amargarse, y están extremadamente equivocados, la felicidad es amargarse y no dar importancia lo que piensen de ti con respecto a eso, la felicidad es definitivamente paz interior. Al lograr tener esto, el círculo negativo que nos rodea no nos podrá tocar, porque la paz es mucho más grande que los sesgos negativos externos, y esto conduce a ser Feliz.
¡Los invito a leer mis post anteriores!
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